viernes, 29 de marzo de 2013

Llamado Del Deseoso

 


Deseoso es aquel que huye de su madre.
Despedirse es cultivar un rocío para unirlo con la secularidad de la saliva.
La hondura del deseo no va por el secuestro del fruto.
Deseoso es dejar de ver a su madre.
Es la ausencia del sucedido de un día que se prolonga
y es la noche que esa ausencia se va ahondando como un cuchillo.
Es esa ausencia se abre una torre, en esa torre baila un fuego hueco.
y así se ensancha y la ausencia de la madre es un mar en calma.
Pero el huidizo no ve el cuchillo que le pregunta,
es la madre, de los postigos asegurados, de quien se huye.
Lo descendido en vieja sangre suena vacío.
La sangre es fría cuando desciende y cuando se esparce circulizada.
la madre es fría y está cumplida.
Si es por la muerte, su peso es doble y ya no nos suelta.
No es por las puertas donde se asoma nuestro abandono.
Es por un claro donde la madre sigue marchando, pero ya no nos sigue.
Es por un claro, allí se ciega y bien nos deja.
Ay del que no marcha esa marcha donde la madre ya no le sigue, ay.
No es desconocerse, el conocerse sigue furioso como en sus días,
pero el seguirlo sería quemarse dos en un árbol,
y ella apetece mirar el árbol como una piedra,
como una piedra con la inscripción de ancianos juegos.
Nuestro deseo no es alcanzar o incorporar un fruto ácido.
El deseoso es el huidizo.
Y de los cabezazos con nuestras madres cae el planeta centro de mesa
y ¿de dónde huimos, si no es de nuestras madres de quien huimos
que nunca quieren recomenzar el mismo naipe, la misma
noche de igual ijada descomunal?
 

Jose Lezama Lima


reconstrucción

amor presente
enraizado en el ayer
mira al futuro

sábado, 16 de marzo de 2013

HABEMUS PAPAM y es argentino



Salía yo de una clase de filosofía. Me acerqué a un kiosko al lado de la Facultad de Psicología, sobre la calle Independencia. Me atendió un hombre desdentado y con una amplia sonrisa me dijo: "¿Vio? El nuevo Papa es Bergoglio". Al mismo tiempo mi amiga Eli me enviaba un sms: "¿Bergoglio, Papa? ¿Es joda?" Así me enteré de nuestra nueva posición en el mundo. En la calle, los autos lo proclamaban con bocinas. Parecía el triunfo de alguno de los equipos de fútbol tradicionales. La llegada del Papa argentino se celebraba como un clásico. Una imagen muy nuestra, por cierto. Cuando llegué a mi trabajo, la secretaria muy mal dispuesta me dijo en tono de broma: "¿Para anunciar eso viniste?" 

Estupor, sorpresa, adhesión...reflexión y, también, profundo rechazo. Así se vivió esta noticia entre nosotros. Y el nuevo Papa copó los titulares de los diarios y las voces de la radio recorren todos los matices. Francisco I eclipsó el universo informativo. En el video que frecuento, me cuentan que las películas más vistas desde el anuncio son "Hermano Sol, Hermana Luna" y "Las sandalias del pescador". Recupero esas imágenes de mi memoria. ¡Qué viaje! ¡Hace tanto tiempo que las vi! ¿Las vi?, me pregunto.

Mi padre era un lector ávido. Amaba el libro de Morris West. Hoy lo busco y lo recupero de la biblioteca en casa de mi madre. Recupero un matiz de la personalidad de mi padre desconocido para mí, en aquella época. Mi padre habría celebrado el advenimiento de Francisco I - a pesar de su ateísmo socialista - por varios motivos: por esa lectura tan significativa para él, porque adoptó el nombre de mi abuelo, su padre, y porque va a ejercer su papado en Roma, la tierra de mi madre, a quien tanto amó. Diría Jung, que la paradoja es uno de nuestros más valiosos bienes espirituales. Vale, entonces, esta curiosa paradoja que rescato de la figura de mi padre.

De Bergoglio, lo que tengo más claro es la separación tajante de sus homilías y mensajes que buscaban sensibilizar y generaron sus diferencias profundas con el gobierno de los K. 

Hoy, todos nos miran. Hoy el mundo mira hacia este Sur, que también existe en la figura del pastor católico. Los gestos de Francisco I dejan al mundo boquiabierto. Veremos qué pasa.

martes, 5 de marzo de 2013

belleza pura


despreocupación
mi vuelo se anuncia hoy
soltando amarras

NO SÉ


incertidumbre
desde adentro mi sueño
anuncia el cambio

lunes, 4 de marzo de 2013

oro falso

infelicidad
su sentida humanidad
impío miente

Felicidad

confianza en vos
palabras con sentido
encuentro de almas

encuentro

tu silueta ahí
revela tu deseo
retiene el ansia