sábado, 12 de septiembre de 2009

Ay del sueño





Ay del sueño
si sobrevivo es ya borrándome
ya desconfiado y permante
y tantas veces me hundo y sueño
muslo a tu muslo
boca a tu boca
nunca sabré quién sos

Ahora que estoy insomne
como un sagrado
y permanezco
quiero morir de siesta
muslo a tu muslo
boca a tu boca
para saber quién sos

Ay del sueño
con esta poca alma a destajo
soñar a nado tiernamente
así me llamen permanezco
muslo a tu muslo
boca a tu boca
quiero quedarme en vos.

Mario Benedetti

miércoles, 2 de septiembre de 2009

El lenguaje de los sueños





Sueño de novela:

Está en los capítulos iniciales de “Los años de aprendizaje del Wilhem Meister” (Libro I, Capítulo XII) cuyo famoso autor fue J.W. Goethe.

Se lo relata Guillermo a Mariana y dice de él que es una pesadilla. Al despertar, sollozante, le confiesa que el reencuentro con ella es como haber salido del infierno.

El sueño dice así: “... me encontraba lejos de tí en un país desconocido; pero tu imagen cerníase ante mis ojos; veíate en lo alto de una colina, y el sol bañaba con su lumbre todo aquel paraje, ¡qué seductora estabas! Pero no duró mucho aquello, pues enseguida empezó tu imagen a rodar cuesta abajo, cada vez más; y, aunque yo te tendía los brazos para recogerte, estábamos tan lejos que no te alcanzaba. Y tu imagen seguía rodando y ya se iba acercando a un lago que había al pie de la colina y que más bien que lago era una charca. Cuando, de pronto, fue un hombre y te dio la mano y parecía querer auparte; pero tiraba de ti de costado, cual si quisiera llevarte hacia él. Yo, viendo que no te alcanzaba, me puse a dar gritos para prevenirte. Cuando intentaba dar un paso, parecía que la tierra me sujetaba, y al cabo lo lograba; entonces, el agua me impedía avanzar y, hasta mis gritos, parecían morir en mi agobiado pecho.”

El sueño pone en escena un triángulo amoroso del que el soñante no está enterado. Sin embargo, en su enigmático lenguaje, el sueño “lo previene” de esta situación.