lunes, 14 de diciembre de 2009

ella y él







como el río
serpentea
lenta, sinuosa
atrae…

la mujer busca
y quiere conseguir
lo que se le promete
no ve obstáculos
se lanza

y ella
y él
quedan fuera
de la ilusión

la estrella
guía su camino
en la noche
buscan en vano
protección divina
que antes tuvieron
en el edén
los árboles cargados
los frutos a mano
la inconsciencia de los cuerpos
desnudos
lejos de la
orilla rugosa y fría
y los vórtices oscuros
del río
que arrastra troncos
densos
impredecibles
y luce
camalotes en flor
sobre una superficie calma
crepitando
el río
acariciado por el rayo
de luna llena
madre propicia
para transitar la noche

y él
y ella
conocen el hambre
que acelera el pulso
y recorre el cuerpo
que se hace
presente
ofrenda
e iluminará el camino que se promete.